11. sep., 2019

Los pecados dentro de la Transformación Digital de una empresa

En PMPMedellin hemos escrito últimamente una serie de artículos sobre el tema de la #TransformaciónDigital o Transformación ágil y en el proceso de investigación sobre el tema hemos encontramos un escrito que nos ha llamado la atención y que quisimos tomar como base para escribir el presente artículo que les compartimos en el día de hoy.

Dicho artículo original es del autor "Luis Ferrándiz" quien es socio de la firma consultora internacional McKinsey & Company y cuyo título es: "Los siete pecados capitales de la transformación agile".

Como hemos mencionado en artículos anteriores el mundo está cambiando y la forma de actuar de las organizaciones tiene que sincronizarse y ponerse a tono con dicho cambio. Es por ello, que las compañías tradicionales deben cuestionarse la manera como están actuando frente a sus clientes y cómo deben pararse en el mercado para competir con las mismas condiciones que su competencia. En muchos casos la respuesta radica en "Ser más ágil" como lo propone el autor del artículo original que mencioné.

Ahora bien, es claro que algunos movilizadores de la innovación son la implementación de los principios Agile, otros son tener la capacidad de desaprender y aprender de forma rápida y la adaptación como un medio de supervivencia. El agilismo junto con sus metodologías arrancaron como un grupo de principios para el desarrollo de software - es decir- pensando en escribir código y hacer su despliegue de forma reiterativa sin tener que esperar muchos meses e incluso años para lanzar nuevas funcionalidades a los clientes y usuarios. A pesar de que el agilismo se ha escalado dentro del desarrollo de soluciones e incluso en otras industrias y se han visto notorias ventajas como son: tener desarrollos de producto de forma iterativa e incrmental, desplegar con una mayor frecuencia, centrarse en el usuario y lograr la cooperación y colaboración entre equipos cross-funcionales de alto desempeño, siempre priorizando bajo el esquema de prueba-error. Pero como en la vida no todo es color de rosa, así como hay una serie de ventajas se han identificado algunas disfunciones – que hemos querido llamar pecados que deben tenerse presente si las organizaciones quieren repensarse de una manera correcta.


Pecado Número 1: No alinear las aspiraciones con el valor real de una transformación agile

Para cualquier organización una transformación ágil consta de un cambio cultural y un rediseño de su modelo operativo y uno de los mayores errores a la hora de embarcarse en tal viaje reside en no alinear en primer lugar las aspiraciones y el valor potencial del cambio a nivel de líderes de la organización. La premisa fundamental que ha de guiar la implementación de Agile es la coordinación de un enfoque y velocidad únicos entre la dirección y los equipos. Hay que crear una voluntad de cambio de status quo y romper con el "business as usual" a todos los niveles.

Pecado Número 2: No considerar agile como una prioridad dentro de la Estrategia

Esto sucede con líderes inmediatistas que quieren ver de la noche a la mañana los cambios implementados, dejando de lado que ésto en el fondo implica un cambio de cultura organizacional que no se puede alcanzar en una semana. Es muy común ver que las compañías terminan limitando agile a pruebas piloto dentro de una pequeña parte de la organización, restringiendo su potencial éxito a pocos equipos o un grupo de tecnólogos. Si limitamos la naturaleza del piloto de esta manera, restringimos también el campo de visión del equipo directivo con respecto al alcance real del cambio. En este sentido, es clave brindarle continuidad y ‘anchura’ al proyecto, dejando que vaya más allá de la prueba piloto y cale a mayor escala para evaluar los beneficios reales. Bajo el lente del autor Luis Ferrándiz Agile debería propargarse no en zonas dentro de la organización sino implantarse en Big Bang a toda la organización. Yo apoyo la idea de que de esta manera la alta gerencia puede tener una mayor visual de lo que se puede alcanzar pero hacerlo en algunas vicepresidencias inicialmente o en algunas áreas facilita el tema del aprendizaje (Prueba y Error) y permite conocer como será la resistencia al cambio , identificar barreras de entrada en la organización para hacer una mejor masificación y poder lograr identificar el mejor modelo operativo en pequeño. Como vemos son dos formas de hacer las cosas y bueno el autor tendrá sustento para apoyar su idea. Sin embargo, aislado del como lo haga - Contar con el apoyo de la alta gerencia es clave, bien lo vemos en los resultados del último informe de agilismo a nivel mundial que la falta de apoyo gerencial es una de las principales barreras con las cuales se cuenta para adoptar agilidad, donde se menciona que el 44% de los encuestados así lo manifiestan.

Pecado Número 3: No priorizar la cultura como el principio fundamental del cambio

Como ya lo mencioné anteriormente, es imposible llevar a cabo una transformación agile sin considerar su impacto a nivel de la cultura empresarial. Ignorar este hecho es uno de los mayores errores que puede cometer una compañía embarcada en un proceso de cambio. Si bien ello implica la transformación de formas de trabajo, hay otras implicaciones profundas a nivel operativo del equipo ejecutivo - recordemos que "Culture is the king".

Pecado Número 4: No invertir en el talento

Es claro que el desarrollo del agilismo se puede notar en muchas de las start-ups de Silicon Valley . Pero ellas no habrían progresado, si no se hubieran centrado en encontrar y fichar al mejor talento. Éste es el verdadero petróleo de la máquina Agile y solo con buen talento las compañías son capaces de crear equipos verdaderamente multifuncionales y de alto desempeño, equipos empoderados que ejecuten e implementen la nueva hoja de ruta. Lidiar con talento conlleva una serie de cuestiones críticas relacionadas con aspectos como capacidades, gestión y transición, rendimiento o formación. De forma adicional a lo que menciona el autor, nosotros agregariamos que aparte del contar con un buen talento, el no tener clara una estrategia de gestión del cambio también puede convertirse en un pecado dentro de este proceso de transformación. Ya lo habíamos mencionado en un artículo anterior, que muchas empresas se dedican a pensar en abaratar costos de cuenta de la contratación de personas que atienden múltiples proyectos a la par o que practican el outsourcing solo pensando en el costo y no pensando en tener unas mejores capacidades y ello se puede volver un pecado. Lo otro relacionado con el talento humano es que a veces como estamos en esta ola de cambios las empresas piensan que los empleados deben autocapacitarse solos y se está dejando de lado temas de formación dentro de las organizaciones (ésto lo considero como otro pecado). Esta bien que los equipos son autoorganizados y autosuficientes y aprenden de forma colectiva con su quehacer, pero ayudarles a crecer también es responsabilidad de los Scrum Máster y Agile Coach y esto se logra con negociaciones dentro de la misma empresa para buscar capacitaciones o formaciones.

Pecado Número 5: Dejar de lado el pensamiento estratégico a la hora de escalar el cambio

A la hora de escalar la transformación, hay que tener en cuenta planificación previa de procesos y tiempos. Es clave la preparación de la organización, las restricciones de recursos, el "ancho de banda" de liderazgo y, en consecuencia, el ritmo de la transformación, entre otras cosas. Estos planes deben ajustarse en base a los aprendizajes a través de la implementación. El autor Ferrándiz propone lo anterior pero le añadiria que la alta gerencia debe conocer su organización y saber que los cambios no se dan a la voz de mando sino que toman un tiempo y ésto debe ser tenido en cuenta a la hora de planear la transformación y dentro de los tiempos en los cuales se espera el retorno sobre la inversión que se esta llevando a cabo.


Pecado Número 6: No tener una columna vertebral para soportar agile

Con cierta frecuencia "Agile" se interpreta solamente como un enfoque para gestionar los proyectos, pero también es crítico tener en cuenta que la implementación del cambio requiere de una transformación de procesos de gestión y herramientas que utilizan los equipos. Los equipos ágiles necesitan poder implementar los activos tecnológicos con rapidez, por lo que disponer de una base de acceso y contar con recursos acelera la innovación y reduce el "time to market" que se espera alcanzar.

Pecado Número 7: No fusionar el cambio junto con el ADN de la organización

En agile hablamos a menudo de desarrollo iterativo. Si bien esto es algo natural para una start-up, que no tiene un producto establecido – por ende necesita probar y aprender a desarrollarlo –, es más complejo entenderlo para una organización con muchas líneas de productos ya introducidos en el mercado.

Es necesario asumir que el cambio forma parte del ADN de la organización y sus valores y que por tanto es un proceso que demanda tiempo, cambios en las formas de pensar, de operar y probablemente tendrá cambios en los procesos y en las herramientas que se emplean en el día de hoy y que necesitarán reformularse para poder brindar mejores experiencias a los clientes y dar respuesta a los cambios que el mercado está dando.

Autor : Ing. Javier Mauricio León Reyes

Twitter e instagram : @PMPMedellin

Fuentes consultadas:

https://forbes.es/business/44752/los-siete-pecados-capitales-de-la-transformacion-agile/

Fuente de la imagen:

Tomada de:   http://www.rtve.es/alacarta/videos/conexion-tdp/usain-bolt-jamas-podria-ganarle-carrera-guepardo/2195709/