30. ene., 2019

Los entornos VUCA en la organización actual

Los entornos organizacionales actuales se han enmarcado dentro de un acrónimo - "VUCA", donde se caracteriza al entorno por 4 aspectos: La volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad.

Este término se fraguó en la década de los noventa por los soldados norteamericanos y más adelante se empezó a usar para describir el contexto en el que se encuentran las empresas y organizaciones a partir de la crisis financiera mundial de los años 2008 y 2009.

El término VUCA responde al acrónimo inglés formado por los términos: Volatility (V), Uncertatinty (U), Complexity (C) y Ambiguity (A) y que se caracteriza por ser un escenario en el que las empresas se ven en la obligación de adaptarse a cambios continuos que atacan su programación estratégica y sus rutinas profesionales. Los entornos VUCA están enmarcados en todos los sectores económicos y profesionales - en el de servicios, industria, tecnología, la banca y en el que los avances tecnológicos o las fluctuaciones propias del mercado económico son los causantes de la inclusión de las organizaciones en este tipo de entornos.

Si las compañías desean sobrevivir en el mercado mundial y atravezar por la transformación digital o la llamada cuarta revolución industrial hay que empezar a trabajar en el presente y es mejor hacerlo cuanto antes. Puede afirmarse que las empresas inmersas en los entornos VUCA están afectadas por dos variables principales: 1) ¿Cuánto sabemos sobre una determinada situación concreta? y 2) ¿En qué medida podemos anticipar el resultado de nuestras acciones?. Ahora bien, para hacerle frente al entorno cambiante y desafiante se cuenta con dos elementos: el conocimiento y la predecibilidad. Dichos conceptos son claves para alcanzar la adaptabilidad que se nos está imponiendo como necesidad. Las empresas deben centrar su estrategia de negocio en el conocimiento y la predecibilidad abordándolo desde dos perspectivas: Formación constante en un entorno en el que los nuevos avances tecnológicos hacen necesaria una actualización casi inmediata de nuestros conocimientos y una correcta y eficaz capacidad para afrontar los cambios y hacer frente a los problemas y dificultades que se presentan. Para lo cual se hace imprescindible trabajar valores como el esfuerzo y la perseverancia. Estos cambios traen consigo una demanda fuerte sobre los directivos y líderes de las organizaciones, dado que se debe abordar la volatilidad con una correcta visión de futuro, afrontar la incertidumbre con conocimiento, formación, actualización constante y permanente, aportar claridad, simplicidad y sencillez en la ejecución de tareas y acciones dentro del seno de la organización y acabar con la ambigüedad por medio de la agilidad como motor impulsor, con una rápida capacidad de reacción ante los imprevistos que sucedan y que atenten contra la planificación estratégica de la organización. Es por ello, que se hace esencial la figura de un líder que ejerza un liderazgo positivo, facilitador y que sea capaz de adaptarse a los continuos cambios con el conocimiento y perseverancia que se requiere. Dado que de no ser así las compañías se verán llamadas al fracaso ante la fuerza y estabilidad que ya están consiguiendo sus principales competidores y el resto de compañías del sector.

Debe tenerse claro que este escenario VUCA de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad está cambiando la forma que tienen las empresas de interactuar con sus clientes, empleados y colaboradores, y también la forma de liderar como se mencionó previamente.

Las capacidades y habilidades laborales y el desarrollo del liderazgo deben modificarse para adaptarse al nuevo entorno VUCA. Para este tipo de entornos, las organizaciones deben focalizarse en lo que es posible en vez de en lo que es probable, pues cualquier cosa puede ocurrir. Asumir los nuevos retos del entorno VUCA exige a las empresas grandes dosis de flexibilidad, adaptación al cambio, preparación para abordar nuevas situaciones y conflictos, una buena estrategia de comunicación interna y externa y conseguir el compromiso de todos los grupos de interés. Y si a esto le sumamos el vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología, entonces aporta valor la formación y el aprendizaje continuos - que son imprescindibles para adaptarse a los cambios y demandas de este ámbito. La perseverancia para afrontar situaciones complejas, la flexibilidad y la gestión de la frustración ante las adversidades son algunas de las capacidades personales clave para sobrevivir en este tipo de entornos. Otro cambio radical es que se permite a los empleados cometer errores y esto respresenta un cambio en la cultura donde antes éstos eran castigados incluso hasta con despidos. Hoy en día este paradigma se ha revertido y se permite para buscar la innovación y procesos disruptivos a los empleados tener la opción de equivocarse y aprender del error.

Otra situación que está ocurriendo y manifestandose en el entorno, es que están apareciendo nuevas profesiones y oficios, aparece en el ambiente la autoempleabilidad, los horarios y jornadas especiales, el teletrabajo como algo natural, los equipos virtualizados y cambios en las formas de seleccionar a los empleados. Los nuevos entornos demandan líderes innovadores con visión y capacidad de adaptación, con habilidad para actuar, ágiles en la toma de decisiones, con empatía, resiliencia y capaces de comunicar, generar compromiso e inspirar.

Como podemos observar, los entornos VUCA ya forman parte de nuestro mundo y debemos aprender de ellos para lograr ser líderes dentro de ellos y poder direccionar nuestros equipos en las organizaciones bajo estos patrones o tendencias del mercado. Así que cada uno tiene un reto, conocer su sector e identificar que está sucediendo de esto que mencionamos para que como decia Steve Jobs "No te detengas" sino que afrontes tu realidad y permitas conocer el cambio y adaptarte a él.

Autor : Ing. Javier León Reyes
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